FIEBRE
Es la señal de distintas enfermedades, la mayoría
infecciosas. La fiebre es un signo de alerta, es al manifestación
orgánica, que indica la presencia de enfermedad y con su
disminución el cese o la mejoría de la misma.
En los niños pequeños es frecuente que la fiebre alta
vaya acompañada de convulsiones.Es importante fijarse como
empieza y cuando se le quita. Esta información puede ser
útil para identificar la enfermedad. Para saber si una persona
tiene fiebre es necesario controlar la temperatura.
La temperatura corporal varia con la hora del dia. Es más
baja en las horas de al madrugada y sube en las horas de la tarde.
También varia según el sitio en que se tome. Para
su medición se utiliza el termómetro clínico
o la apreciación al tacto. La temperatura normal del organismo
es de 37 Grados Centígrados . En general solo se debe bajar
la fiebre cuando la temperatura es superior a 38.5 grados centígrados.
CÓMO RECONOCERLA
Aumento de la temperatura al tacto, especialmente el cuello y la
cabeza, mientras las manos y pies están fríos.
Escalofrío
Pulso y respiración acelerados.
El paciente pasa mala noche, especialmente en niños que usualmente
duermen bien.
Pérdida súbita del apetito.
Cuando la fiebre es muy alta el paciente puede estar irritable,
sensible a la luz, con dolor e cabeza con inquietud o mareo; a veces
se puede acompañar de un estado de confusión mental,
llamado delirio, con desorientación en tiempo y lugar, puede
tener alucinaciones y convulsiones.
Cuando un niño especialmente activo deja de moverse, jugar
o estar somnoliento durante el dia.
CÓMO TRATARLA
Baño con agua tibia por un periodo de 5 minutos; no secar,
cubrir . inmediatamente con una sabana o toalla de color claro.
Otro método consiste en desnudar completamente el niño
y airearlo por todo el cuerpo (utilizando un periódico o
cartón a modo de abanico) por unos 15 a 20 minutos o hasta
que toda la piel se sienta fresca, vistièndolo a continuación
con ropa limpia, seca, ligera y holgada.
Iniciar hidratación con suero oral, agua u otras debidas.
Fraccionar la comida sin forzar su consumo.
Administrar un medicamento anti-rético (aspirina o dolex)
teniendo en cuenta las precauciones.
Mantenga el lugar fresco y ventilado.
Controle la temperatura cada 6 horas.
Consulte al médico para descubrir y tratar la causa.
Desinfecte el termómetro con agua jabón y alcohol.
Sacúdalo hasta que marque menos de 34 grados centígrados.
Coloque el termómetro bajo la lengua; déjelo puesto
por 3 minutos. En la axila; déjelo puesto por 5 minutos.
Si es un niño, controle la temperatura axila sosteniéndole
el brazo flexionado y pegado al pecho. No lo deje solo.
Realice la lectura colocando el termómetro a la altura de
sus ojos con la banda de color al lado opuesto y busque una franja
plateada que sale desde la ampolla y termina en el punto que marca
la temperatura.
Las divisiones del termómetro se denominan grados. Las divisiones
entre grado y grado se llaman décimas y permiten hacer lectura
exacta.
Después lávelo y desinfectado con alcohol.
TRANSPORTE ADECUADO
El traslado innecesario de las víctimas de un accidente o
de los enfermos graves es muy peligroso.
"Transportelas con Seguridad"
Al trasladar un accidentado o un enfermo grave, se deberá
garantizar que las lesiones no aumentarán, ni se le ocasionarán
nuevas lesiones o se complicará su recuperación ya
sea por movimientos innecesarios o transporte inadecuado.
Es mejor prestar la atención en el sitio del accidente, a
menos que exista peligro inminente para la vida de la víctima
o del auxiliador como en un incendio, peligro de explosión
o derrumbe de un edificio.
Una vez que haya decidido cambiar de lugar a la víctima,
considere tanto la seguridad de la víctima como la suya.
También tenga en cuenta su propia capacidad, así como
la presencia de otras personas que puedan ayudarle.
METODOS PARA LEVANTAR A UNA PERSONA
Arrastre
Se utilizan cuando es necesario retirar una víctima del área
del peligro, a una distancia no mayor de 10 metros y cuando el auxiliador
se encuentra solo. No debe utilizarse cuando el terreno sea desigual
o irregular (piedras, vidrios, escaleras). Coloque los brazos cruzados
de la víctima sobre el tórax. Sitúese detrás
de la cabeza y colóquele sus brazos por debajo de los hombros
sosteniéndole con ellos el cuello y la cabeza. Arrástrela
por el piso. Si la victima tiene un abrigo o chaqueta, desabroche
y hale de él hacia atrás de forma que la cabeza descanse
sobre la prenda. Arrástrela por el piso, agarrando los extremos
de la prenda de vestir (abrigo, chaqueta o camisa).
Si en el recinto hay acumulación de gas o humo, haga lo siguiente:
Si la víctima está consciente y no puede movilizarse,
arrodíllese y pídale que pase los brazos alrededor
de su cuello, entrelazando las manos.
Si está inconsiente, sujétele las manos con una venda
a la altura de las muñecas y realice el mismo procedimiento.
Si la víctima es muy grande ested puede usar el arrastre
de los pies, asegurándose que la cabeza de la víctima
no se lesione con un terreno desigual o irregular.
Cargue de brazos
Cuando la víctima es de bajo peso.
Pase un brazo por debajo de los muslos de la víctima.
Colóquele el otro brazo alrededor del tronco, por encima
de la cintura y levántela.
Cargue de brazos con 2 auxiliadores:

Cargue de brazos con 3 auxiliadores:
Con ayuda de una cobija o frazada:
Para levantar un lesionado o enfermo con ayuda de una cobija o frazada
se necesitan de 3 a 5 auxiliadores.
Se usa cuando no se cuenta con una camilla y la distancia a recorrer
es corta. NO se debe usar este método si se sospecha lesiones
en la columna vertebral.
Colocar la frazada o cobija doblada en acordeón a un lado
de la víctima.
Dos auxiliadores se colocan arrdillados junto a la víctima
y la acomodan de medio lado (uno de los auxiliadores la sostiene
de la cadera y las piernas, el otro de la espalda y la cabeza);
el tercero acerca la cobija o frazada y la empuja de tal manera
que le quede cerca de la espalda.
Coloquen nuevamente la víctima acostada sobre la espalda
y ubíquense para proceder a levantarla:
Forma correcta de subir un lesionado a una camilla
Cuatro auxiliadores se colocan arrodillados al lado y lado de ésta:
dos en la parte superior, toman la cobija o frazada a la altura
de los hombros y de la cintura y de las piernas, y el quinto detrás
de la cabeza.
Halen los extremos de la cobija para evitar que quede enrollada
debajo de su cuerpo.
Enrollen los bordes de la cobija o frazada, redeando el cuerpo de
la víctima.
A una orden , pónganse de pie y caminen lentamente de medio
lado, iniciando la marcha con el pie que queda más cerca
de los pies del lesionado.
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