• Edición Impresa
 • Ediciones Anteriores
 • Contáctenos
ambitoweb.com
Edición 2859 - Jueves 28 de Agosto de 2008
 • Búsqueda Avanzada


Introducción
Normas generales
Exámen del accidentado
Método de examen
Signos vitales
Control de respiración
Tomar el pulso
Reflejo pupilar
Paro cardiorespiratorio y respiratorio
Reanimación cardiopulmonar RCP
Reanimación cardiopulmonar
Ataque cardíaco
Lesiones en los huesos y articulaciones
Recomendaciones
Fracturas I
Fracturas II
Fracturas III
Lesiones - tejidos blandos
Hemorragia externa
Hemorragia interna
Heridas Leves
Heridas Graves
Quemaduras
Vendajes
Tipo de vendaje
Vendajes específicos
Cuerpos extraños
Intoxicaciones
Atención específica
Intoxicaciones II
Picaduras
Mordeduras
Enfermedades de aparición súbita
Fiebre
Métodos para transportar a una persona
Transportar a un lesionado con ayuda de elementos
Accidentes de autos
Maniobra Heimlich

MORDEDURAS
Son heridas ocasionadas por los dientes de un animal o por el hombre. Se caracterizan por ser laceradas, avulsivas o punzantes, presentar hemorragias y a veces shock.
Una persona mordida corre alto riesgo de infección (entre ellas el tétano) porque la boca de los animales está llena de bacterias.

MORDEDURAS DE SERPIENTES
Las serpientes son animales apacibles y poco agresivos; en general huyen del hombre. Cuando muerden al hombre lo hacen en defensa propia y casi siempre en su medio ambiente natural, bien porque una persona se interpone accidentalmente en su camino o porque se las molesta de algún modo.
Sin embargo, las serpientes que viven en cautiverio son responsables de un número significativo de mordeduras, y entre sus víctimas se cuentan veterinarios, biólogos, guardas de zoológicos, coleccionistas y adiestradores.
Las huellas de la mordedura de una serpiente venenosa se caracterizan por la presencia de pequeños orificios sangrantes y a veces uno sólo; la distancia entre los dos colmillos nos da la idea de la profundidad a la que se encuentra el veneno; la profundidad cambia según la serpiente:
Coral 2 - 3 mm., mapaná 1 - 2 cms.

Las huellas de mordedura de serpiente no venenosa se caracteriza por una serie de puntos sangrantes en hilera paralelas y superficiales; no presenta inflamación ni dolor.
Las manifestaciones y gravedad del envenenamiento producido por mordedura de serpientes, depende de:
Edad y tamaño de la víctima.
Condiciones de salud previas.
Especie y tamaño de la serpiente.
Mordedura accidental de animal previamente irritado.
Los estados de los colmillos y glándulas venenosas de las serpientes.
Naturaleza y sitio de la mordedura.
Cantidad de veneno inoculado.
Duración en tiempo entre el accidente y la atención adecuada.
Acción del veneno.

ATENCION GENERAL DE LAS MORDEDURAS
Antes de iniciar los primeros Auxilios, es necesario identificar el tipo de serpiente que mordió, ya que esto ayuda en el tratamiento que se prestará en el centro asistencial.
Ante una víctima que fue mordida por una serpiente venenosa, siga estas medidas:
Coloque la víctima en reposo y tranquilícela. Suspéndale toda actividad, ya que la excitación acelera la circulación, lo que aumenta la absorción del veneno.
Quite los anillos y todos los objetos que le puedan apretar la parte afectada.
Si es posible lave el área afectada con abundante agua y jabón, sin friccionar.
No coloque hielo, ni haga cortes en cruz sobre las marcas de la mordedura.
Si usted sabe que la víctima no recibirá atención médica especializada antes de que transcurran 30 minutos, considere el succionarle la herida con el equipo de succión para animal ponzoñoso.
Si esto no es posible, realice punciones en el área de la mordedura con una aguja hipodérmica estéril. La profundidad varía de acuerdo con el tipo de y bote serpiente causante de la lesión, coral 3 mm, mapana 2 cm. Succione el líquido que extraiga. Repita esta maniobra durante los primeros 30 minutos después de la mordedura. En su defecto, aplique la succión bucal sobre las marcas colocando un plástico y succione a través de él durante 30 minutos.
Cubra el área lesionada con gasa o un apósito.
Aplique un vendaje compresivo ancho y apretado, pero no en exceso, de la mano al hombro o del pie a la ingle; la venda debe quedar lo bastante tensa como para ocluir las venas superficiales y los vasos linfáticos, pero nunca obstruirá l a circulación arterial; esta medida evita la circulación del veneno y ofrece un tiempo de seguridad, hasta conseguir atención médica. No lo suelte. Sea como fuere, nunca debe soltarse el vendaje hasta tanto no se haya administrado el suero antiofídico y debe ser aflojado gradualmente en el centro asistencial. Si no dispone de una venda, es útil inmovilizar el brazo o pierna afectada con una férula o entablillado.
En accidente ofídico por corales o cascabel, si se presenta parálisis de lengua y mandíbula, realice hiperextensión del cuello, para abrir las vías respiratorias.
Esté alerta para prevenir el shock.
Transporte la víctima preferiblemente en camilla a un centro asistencial, para administración del suero antiofídico y el manejo de las complicaciones.


ENFERMEDADES DE APARICIÓN SÚBITA

Cuando una persona se enferma súbitamente, por lo general, esta se ve y se siente enferma. Algunas señales comunes incluyen:
Dolor.
Fiebre.
Sensación de mareo, confusión o debilidad.
Cambios en el color de la piel (pálida o enrojecida y sudorosa).
Nausea o vomito.
Diarrea.
Cambios en el estado de la conciencia.
Convulsiones.

CÓMO TRATARLAS
La atención de enfermedades súbitas sigue los mismos lineamientos que las demás emergencias.
Primero, revise el lugar para determinar que sucedió, luego revise la víctima.
Observe y atienda aquellas afecciones que pongan en peligro su vida:
Pérdida del conocimiento, dificultad para respirar o paro respiratorio, ausencia de pulso, sangrado abundante o dolor agudo en el pecho.
Después ayude a la víctima a descansar en posición cómoda.
Evite que se enfríe o acalore.
Intente tranquilizarla.
Observe si sufre cambios en el estado de conciencia o forma de respirar.
Si la víctima esta consciente, pregúntele si padece alguna enfermedad o si esta tomando algún tipo de medicamento.

DESMAYO O LIPOTIMIA
Es un estado de malestar repentino, con perdida parcial o total del conocimiento, que dura solo unos minutos, esto ocurre cuando no llega suficiente sangre al cerebro durante un periodo corto de tiempo.
Las causas del desmayo o lipotimia pueden ser:
Emociones fuertes (temor, alegría), aire viciado en sitio cerrado, ayuno prolongado, dolor.

CÓMO RECONOCERLA
Debilidad repentina
Palidez
Sudoración fría
Visión borrosa
Inconsciencia
Caída súbita
Respiración superficial
Pulso débil

QUÉ HACER
Coloque a la víctima en un sitio que tenga buena ventilación
Afloje la ropa para facilitarle la respiración
Indique que respire profundamente, tomando aire por la nariz y exalandolo por la boca
Pídale que tosa varias veces. Esto hace que mejore el riego sanguíneo cerebral.
Si esta consciente acuéstela boca arriba, lévate las piernas para facilitar el retorno el retorno de sangre al cerebro.
No le de nada de comer, ni beber. Si la víctima vomita, colóquela de lado.

CONVULSIONES
Cuando el cerebro deja de fusionar normalmente a causa de una lesión, enfermedad, fiebre o infección, la actividad eléctrica del cerebro se vuelve irregular. Esto puede causar la pérdida del control del cuerpo ocasionando convulsiones.
La convulsión es la contracción involuntaria y violenta de los músculos, puede afectar uno o varios grupos musculares y provoca movimientos irregulares. La crisis convulsiva se inicia con una pérdida brusca del conocimiento y la caída de la víctima al suelo.
Las causas más frecuentes de una convulsión son:
Epilepsia, Rabia, Tétanos, Histeria.
Traumatismos en el cráneo, Alcoholismo, Intoxicaciones, Fiebre alta (40 - 41 ºC ), especialmente en niños.

CÓMO RECONOCERLAS
Contracciones musculares generalizadas en las extremidades y cara localizas en un área del cuerpo.
A veces hay mordedura de la lengua y salida de espuma por la boca.
Hay salida espontánea de orina, materia fecal, por la falta de control de esfínteres.
Inconsciencia.
Si la contracción muscular es muy severa y prolongada puede haber fractura de uno o mas huesos.
Al ceder la convulsión y recuperar la conciencia, la víctima se queja de dolor de cabeza, dolor muscular, fatiga y no recuerda nada de lo sucedido durante el periodo convulsivo.

CÓMO ATENDERLAS
Si ocurre en un lugar publico, pida a los espectadores que no rodeen a la víctima.
Para evitar que se lesione, retire cualquier objeto cercano con el que pueda lastimarlo.
Afloje la ropa de la víctima.
Coloque un saco, una cobija u otro elemento doblado en la parte posterior de la cabeza para evitar lesiones.
No trate de abrirle la boca, pues puede producirle luxación del maxilar y mordedura.
No le inmovilice las extremidades, porque puede producirle fractura.
Cuente el tiempo que dura la convulsión; esto es importante para informar al medico.
Cuando los espasmos han cesado, limpie la espuma de la boca para evitar que sea aspirada por la vía respiratoria.
Abríguela.
Al termino de la convulsión, la víctima suele volver a respirar normalmente. Es posible que sienta un poco de somnolencia o desorientada. Revise si la víctima se lesiono durante la convulsión. Inténtela tranquilizarla.
Trasládela a un centro asistencial.

^ Arriba

IAB
Certifica