| Rafael
Alberti
(Cádiz,
1902-1999)
Su
vocación inicial fue la pintura, que nunca abandonó
del todo, pero pasó a la poesía volcando en
ella color, expresividad y ritmo, uniendo a las formas populares
una emoción depurada que lo convirtieron en uno de
los hitos fundamentales de la lírica en lengua española.
Ya
a los 23 años, y con su primer libro, "Marinero
en tierra", recibe el Premio Nacional de Literatura
y se transforma en figura sobresaliente de la Generación
del 27. Atraído por lo nuevo sus poemas mezclan mito
y utopía, lúdico y burlesco, tradición
popular y surrealismo.
En
1930 se reinventa como "poeta de la calle" en
un compromiso político que lo llevará a ingresar
al Partido Comunista para luchar contra el fascismo. Será
amigo de los grandes nombres de la literatura de su tiempo,
entre otros, Neruda, Vallejo, Asturias, Carpentier.
Luego de haber luchado en la Guerra Civil se exilia con
su esposa, la escritora María Teresa León,
primero en Chile y luego en Buenos Aires, donde residirá
20 años y su obra crece de forma decisiva, yendo
de la melancolía del destierro al canto de la Argentina.
En 1963 viaja a Roma para regresar, en 1977, a su patria
donde es elegido diputado y celebrado como una de las grandes
figuras de España en el siglo XX, otorgándosele
el premio Cervantes.
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