Audi TT: ¿peligroso a altas velocidades?



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Los gráficos de la revista alemana "Auto Zeitung" muestran con claridad la transferencia de pesos negativa del Audi TT cuando se realiza una frenada fuerte a altas velocidades.


  Luego de cinco muertes, Audi ha decidido cambiar las suspensiones de su modelo TT para hacerlo seguro.

Audi TT: ¿peligroso a altas velocidades?

Algo no está bien en la industria automotriz mundial. La ansiedad por presentar un nuevo modelo a un ritmo cada vez menor está generando en algunos casos automóviles con grandes problemas de estabilidad y, por ende, de seguridad. El último caso es el Audi TT, el cual lamentablemente ha causado, hasta el momento, la muerte de cinco personas desde su nacimiento.

No son dioses, ni perfectos

Cuando a uno le toca criticar a ciertos modelos de firmas reconocidas de automóviles tiene cierto miedo en quedar mal parado, pero sólo la información verdadera es la que a la larga triunfa sobre los informes llanos del momento. Han sido muy pocos los medios en dar a luz la noticia cuando los primeros de los cinco muertos del Audi TT comenzaban a salir en los diarios. El principal problema del modelo, tanto en las versiones con tracción simple y total, es que a velocidades elevadas por arriba de los 180 km/h, en ciertas maniobras normales para el dueño de este tipo de auto, pierde apoyo en el tren trasero. La revista alemana «Auto Zeitung» publicó un informe en el cual se explicaba una situación de todos los días en las famosas autopistas (autobahn) alemanas. En condiciones normales el peso está repartido en 60% adelante (885 kg) y 40% atrás (576 kg), pero en una frenada a alta velocidad 80% se ubica en el eje delantero (1.173 kg) y sólo 20% (288 kg) se queda en el eje posterior. En la Argentina, el conocido corredor René Zanatta le hizo el test al modelo 1.8 turbo con tracción simple para la revista «Serie 1» de Carburando en el número de enero, y fue uno de los pocos -¿o el único?- en darse cuenta del problema y comentó, entre otras cosas: "El agarre a altas velocidades es un punto para mejorar. Es en las curvas rápidas y cerradas en donde se perciben las diferencias. Su tren trasero es algo ‘nervioso’, y exige mínimas pero permanentes correciones en el volante y en el acelerador para llevarlo por donde uno quiere".

La soberbia no ayuda

A las grandes marcas les cuesta reconocer sus errores, en algunas de ellas su posición ya roza con el absurdo. Las declaraciones de la compañia de los cuatro anillos se ubican en esta línea. Comenzando por su presidente Franz-Josef Paefgen, quien en el pasado Salón de Ginebra, celebrado en Suiza ha declarado: "El TT es un vehículo seguro aunque nuestro reto este año es demostrar su manejabilidad y acabar con la percepción de que este deportivo es inseguro".

¿Se creen que el público es tonto o les cuesta asumir sus defectos? Quizás las dos cosas....

¿Quién puede creerle luego de cinco muertes y de los cambios que le están realizando?

¿Pensará que es un chiste pedirles a todos los compradores del Audi TT en el mundo que se acerquen a su concesionario más cercano ya que allí le van a desarmar su auto para modificarle las suspensiones delanteras y traseras y le agregarán un alerón posterior? Según el semanario «Wirtschaftswoche» todos estos cambios le van a costar a la compañía más de 154 millones de dólares, en vez de los 77 calculados en un primer momento.

Hasta el cuarto todo bien...

Otro de los argumentos que repetían con insistencia los voceros de la marca fue que seguramente los accidentes ocurrieron porque eran gente inexperta para conducir a velocidades elevadas. Este argumento iba bien y en cierta medida hasta sonaba lógico, pero se les cayó por el piso cuando el quinto hombre que perdió la vida a bordo del TT fue un experimentado corredor de rally alemán, Peter Hommel, quien falleció en una ruta cerca de la ciudad alemana de Eisenach. Es verdad, que a ellos mismos les cuesta creer que luego de todas las pruebas y controles de calidad que realizan el auto es un mal nacido.

La memoria ayuda

Esto nos hace recordar a los problemas de estabilidad que tuvo el Mercedes-Benz Clase A. Luego de realizar una prueba denominada del Alce, el periodista sueco Robert Collin denunció el problema a pesar de enfrentar al coloso germano. Pero, como dijo la verdad al final su apreciación, sirvió para modificar el auto urgentemente y evitar muertes. En efecto, al comienzo a Mercedes le costo reconocer su error y le echó la culpa a los neumáticos Good Year calzados en el vehículo de la prueba. Rápidamente, al ver que no era así comenzó a realizar unas investigaciones dignas de la calidad que todos conocen. Modificando las suspensiones, el centro de gravedad, los neumáticos y agregando el control de estabilidad (ESP), el Clase A increíblemente pasó a ser la referencia de todos en términos de estabilidad y, al poco tiempo, echaron a todos los responsables de semejante desastre. ¿Qué hubiera pasado si el periodista no denunciaba la falla? Seguramente, varios accidentes graves y no sólo un vuelco a 60 km/h luego de un cambio repentino de dirección, como el ocasionado en la famosa prueba del Alce.

A propósito, otra revista alemana, «Auto Bild» comparó a dos Audi TT con tracción integral y 225 CV, con las modificaciones incluido el control de estabilidad y sin ellas, es decir como se comercializaba hasta hace muy poco tiempo. En el test se lo comparaba con el BMW Z3 2.8, Porsche Boxster, Subaru Impreza GT, VW Golf V6 4Motion y un Porsche 911 Carrera de 1998 sin ESP. El auto sin modificaciones recibió en el ítem de control del vehículo apenas 2 puntos sobre 10. En cambio, llegó al 10 la unidad del ESP, al igual que lo que sucedió con el Clase A, pero los usuarios argentinos tienen un pequeño problema.

¿Qué pasa en la Argentina?

Como decíamos anteriormente, los usuarios argentinos tienen un pequeño problema. Actualmente, la filial local está llamando a los dueños del citado modelo y les cambia en forma gratuita las partes de las suspensión con las cuales se mejora la estabilidad del vehículo. Las modificaciones incluyen cambios en las suspensiones delantera y trasera y el agregado del alerón posterior. La pregunta es: ¿será suficiente?

Una contra de todo esto es que Audi no hizo como Mercedes-Benz que a raíz del problema y para eliminarlo desde la raíz optó por dar el control de estabilidad de serie. En la Argentina, los cambios no incluyen por el momento al control de estabilidad, en cambio en Alemania y los Estados Unidos si bien tampoco está incluido, se sugiere incluirlo por un costo especial y adicional de alrededor de 325 dólares. Súper aconsejable. Se los recomienda un periodista que ha manejado muchas veces autos con el ESP y sin él. Debido a la complejidad del sistema el montaje del mismo sólo lo pueden hacer en la fábrica. En los talleres autorizados es imposible tocarlo, tal como nos declaró uno de sus miembros en nuestro país.

En definitiva, si usted es dueño de una de las unidades que ya fueron vendidas le recomiendo que disminuya urgentemente la velocidad cuando circula en la ruta y espere que lo llame Audi Argentina y/o el concesionario autorizado en donde compró la unidad para que le realicen los cambios citados. ¡¡¡Ojo!!! Tampoco debe confiarse demasiado ya que el control de estabilidad no está incluido, deje pasar un tiempo a ver si no hay más malas noticias antes de pisar de nuevo el acelerador con furia. Mientras tanto, úselo sólo para pasear...

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