José Manuel de la Sota logró como
gobernador de Córdoba lo que Fernando de la Rúa
le reclama a sus ministros: crear un clima
positivo para las inversiones. Esto se hizo
evidente durante el Pre Coloquio de IDEA que se
realizó en la provincia mediterránea el viernes
pasado. Hoteles llenos, anuncios de inversiones
casi todos los días y un periodismo poco
agresivo a la hora de hacer preguntas eran un
claro indicativo del microclima que rodea la
«City cordobesa».De la Sota tuvo un recibimiento
especial de los empresarios y banqueros, a los
que les bajó las alícuotas de diferentes
gravámenes. El gobernador defendió el
llamado «modelo Córdoba» y destacó que «es
más que bajar los impuestos» y lo definió como
una «fuerte apuesta a la imaginación, la
libertad y el empuje empresarial». Ante casi
200 empresarios y banqueros locales y porteños,
el mandatario justicialista volvió a expresar
su apoyo al presidente Fernando de la Rúa y
abogó por- que «nos ayude a recuperar el
optimismo a los argentinos».
Temor
De la Sota
señaló que lo complace que «sobre lo que se
ha dado en llamar el modelo económico cordobés
se habla con creciente frecuencia en medios
periodísticos nacionales y extranjeros», aunque
reconoció que por momentos lo «asusta que
ciertas comunicaciones económicas y consultoras
institucionales muy influyentes también están
interesadas por este tema».
El gobernador
volvió a marcar el «contraste existente» entre
su política de rebaja de distintos impuestos y
«las de incremento de la presión impositiva
adoptadas en los últimos años por la autoridad
económica nacional. En particular, estamos de
moda debido a las diferencias objetivas
existentes entre las medidas tomadas
recientemente por el gobierno nacional y las que
viene adoptando desde el pasado 12 de julio
nuestro gobierno provincial, por razones que son
totalmente ajenas a nuestra voluntad y que tienen
su origen en una crisis económica que persiste a
despecho de todas las predicciones»,
añadió.
Pocas horas antes
se había anunciado en la capital mediterránea
que la recaudación impositiva de la provincia
registró en junio una suba de 2,33%, frente al
mismo mes del año anterior, a pesar de que en
ese período la administración de De la Sota
dispuso nuevas reducciones tributarias.
Coincidencia
Poco después de
las palabras del gobernador cordobés, llegó el
turno de las ponencias de políticos, economistas
y empresarios. La primera sorpresa fue la
declaración de los diputados Mario Negri
(UCR) y Esteban Dómina (PJ), quienes
coincidieron en señalar que «la economía se
debe subordinar a la política», una frase que
crece día a día en el Congreso de la Nación, y
el duro diagnóstico del economista Guillermo
Mondino (de la Fundación Mediterránea) que
anticipó que la economía va
«irremediablemente a un ajuste que puede ser de
costos, de producción o de convertibilidad de la
moneda».
Mondino, que fue
el más aplaudido de la jornada, exigió de los
políticos «decisiones claras», de los
empresarios «reducción de costos para ganar
competitividad» y arriesgó que «la peor
solución es un ajuste por devaluación de la
moneda, porque podría tener efectos negativos
muchos mayores que los positivos».
Otra de las
sorpresas surgió de los talleres de IDEA: a
pesar de que la encuesta realizada por Louis
Harris-Eduardo DAlessio Consultores acerca
de que los empresarios solicitan «subsidios,
medidas proteccionistas o barreras aduaneras»,
ninguna de las tres alternativas fueron
mencionadas en las conclusiones finales.
Según Fernando
Ponasso, presidente del 36° Coloquio de IDEA y
titular de Edenor, los empresarios y banqueros
presentes «reclamaron un fuerte aumento de
las exportaciones, un gran combate de la evasión
fiscal, evitar la competencia entre empresas y
gobierno por los recursos fiscales y una profunda
preocupación por el desempleo».
Un analista local,
con la picardía propia de los cordobeses,
analizó de esta forma el encuentro: «el clima
fue tan favorable a los políticos, a De la Sota
y a los empresarios que hablaron que parecía que
Rodrigo no se había muerto... todavía».