Ibarra estuvo junto a Carlos
Chacho Alvarez en la foto cuando la Nación les
pidió a las legislaturas de todas las provincias
(23 más la Capital Federal) que redujeran sus
ingresos en 12 por ciento, similar al dispuesto
para los sueldos de la administración pública
entre $ 1.000 y
$ 6.500. Está claro que esa debe ser una
decisión autónoma de cada organismo provincial.Bandera política
A partir de los
anuncios de recorte del gasto hecho por el
gobierno, les toca ahora a las provincias dar
señales de austeridad, acompañándolo, y
advertidos de que puede terminar convirtiéndose
el año próximo en una bandera política.
Muchos
legisladores provinciales argumentan que no
resulta fácil ni barato trasladarse muchas
veces, por ejemplo, de Bahía Blanca a La Plata,
y además pernoctar para participar del trabajo
en comisión. Una alternativa que no contempla la
Legislatura porteña porque sus integrantes viven
todos en el reducido ámbito -en términos de
distancia- de la Capital Federal. Lo cual
facilita que se les pague menos.
Sin
adicionales
Por ello,
cubriéndose, ayer apuntaban desde el estado
mayor de Ibarra que «se está gastando $ 40
millones menos que en tiempos del Concejo
Deliberante». Y aclararon que los diputados
«no cobran dieta sino sueldo, sobre el que
tributan impuestos». Cada uno de los 60
diputados recibe por ventanilla alrededor de $
4.700 mensuales.
Con lo que, si se
acuerda la reducción, sería de $ 500, más o
menos, siendo el ahorro de $ 30.000 por mes.
Más un gesto público de austeridad que un
problema de exceso presupuestario. Y aclaran
también que los diputados porteños no tienen
adicionales por gastos reservados, ni pago de
almuerzos, ni el uso de teléfonos celulares.
También hay
límites para el número de empleados que puede
tener cada legislador por un total de $ 4.000,
que en todos los casos son «transitorios». Es
decir, que cesan cuando termina el mandato del
diputado que los llevó. Cada legislador puede
emplear 6 personas -no puede dividir los ingresos
en más de 3 casos-, y entre el 98 y el
2000, se ahorraron más de $ 2 millones en la
contratación de la obra social que los cubre.
Que aprovecharon para colocarlos en un fondo de
inversión. Es más, agregan como ejemplo, que se
viene gastando sólo 85% de lo presupuestado.