Escribe Francis Moore
Lo que quedó
demostrado ayer es que cualquier atisbo de suba
que se vivió en las Bolsas del mundo en los
últimos días fue claramente un subproducto del
repunte de las acciones
norteamericanas.
La mejor prueba de esto es que sólo el NYSE y el
NASDAQ fueron capaces de terminar la jornada en
positivo, mientras Europa y el resto de América
sucumbían a una baja, a pesar de haber abierto
al alza (esto descarta el remanido argumento de
la toma de ganancias). Lo que ocurra hoy parece
entonces especialmente importante, ya que si la
calmada digestión que pareció experimentar ayer
el mercado es seguida por más subas, el futuro
de las otras Bolsas está de alguna manera
asegurado. Si en cambio retrocedemos, es poco lo
que queda para el optimismo. Y aquí es donde
comienzan las discusiones. Por un lado, están
los que sostienen que la suba vivida la semana
pasada se continuará en el futuro, al menos
hasta la próxima reunión del FOMC (Comité
Abierto de la Reserva Federal), y que entonces no
se modificará la tasa. Pero ayer quedó
demostrado que éstos son una minoría. Al menos
así pareció indicarlo un mercado que volvió a
las viejas mañas de principios de mayo, con un
volumen 19% debajo de lo habitual en el NYSE e
índices de precios a los que les costó
encontrar una dirección clara. Si bien el
Promedio Industrial cerró en los 10.815,30
puntos, marcando una mejora de 0,19%, el índice
llegó a retroceder en lo peor del día 0,4%,
ganando 0,6% en lo mejor. Con un saldo levemente
mejor, ya que ganó 0,22%, el NASDAQ sufrió
oscilaciones significativamente mayores, ganando
1,6% y perdiendo 1,3% antes del cierre, lo que da
idea de la falta de definiciones en el mercado.
Esto se vio también con el resto de los activos,
donde la tasa a 30 años apenas si retrocedió 2
puntos básicos, mientras que a 2 años quedó
sin novedad, y en el mercado de cambios donde la
moneda nipona trepó 107,4 por dólar ante un
esperado incremento del PBI japonés, mientras el
euro subió a 0,95 centavos por dólar,
evidenciando el desinterés en el «greenback».
La digestión (si es que vale el término) que se
tomó ayer el mercado de las subas de la semana
anterior es algo que puede llegar a prolongarse,
al menos hasta el viernes cuando se dará a
conocer la evolución del índice de precios
mayoristas, que dirá si la desaceleración de la
economía es un mero espejismo o si está en
pleno. Si bien aún falta tiempo para que se
integre su efecto en los indicadores, el anuncio
de Arabia Saudita de nuevos incrementos en la
producción de crudo sin duda que es una buena
noticia en este sentido.