Panorama Inmobiliario
El FONAVI sólo debe financiar la demanda

Se necesita decisión política

Se necesita decisión política

Dejar de lado el subsidio a la oferta, que demostró su fracaso en los últimos 30 años del FONAVI, requiere sin embargo de una firme «decisión política» de los gobernantes. Se generan fuertes oposiciones, tanto del lado de algunos empresarios, que se resisten a cambiar su rol de contratistas seguros por el de empresarios de riesgo, como también por parte de algunos funcionarios inescrupulosos, que pierden así posibilidades de «retornos» dinerarios y otros arreglos ilegales, al minimizarse el volumen del aporte estatal de recursos financieros involucrados. Otros burócratas, por su parte, no quieren abandonar las antiguas prácticas clientelísticas de la «adjudicación de las viviendas», para dar lugar ahora a la compra por libre elección; así pierden «poder». Finalmente, una minoría de beneficiarios rechaza veladamente la obligación ineludible de abonar sus saldos de precio pactados, ahora cubiertos por garantía hipotecaria obligatoria a favor del Estado, por cuanto ésta se constituye en forma simultánea con la posesión y escrituración de la vivienda. Recordemos las decenas de miles de viviendas con posesión, sin escriturar, en todo el país, cuyos saldos de precio nunca fueron abonados. La política nacional de vivienda debe contemplar estas nuevas operatorias y un cambio de enfoque, para abarcar también a los sectores que menos tienen, liberando recursos subsidiados que pueden reemplazarse con los del mercado. El subsidio a la demanda, la cofinanciación con el sector financiero privado, y el estímulo a la multiplicación de la producción de viviendas del sector privado de la construcción es un imperativo que la Nación, las provincias y los municipios no pueden soslayar.

E.S.

 
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