La fiscalía y las partes
querellantes no coincidieron -por intereses
encontrados- en los pedidos de penas para los
autores del llamado «robo del siglo», los
boqueteros que robaron las cajas de seguridad del
Banco Crédito Argentino en enero de 1997.
Mientras el fiscal Luis Cevasco pidió la pena
máxima «robo por efracción en poblado y en
banda» (10 años), el defensor de los
ahorristas, Enrique Escalarte Echagüe, pidió
penas más leves, de entre tres y cinco años.Escalarte Echagüe también
sorprendió al considerar «ejemplar» el robo
cometido por los boqueteros que se llevaron 20
millones de pesos al acceder a 270 cajas de
seguridad tras cavar un túnel bajo la avenida
Las Heras. Se entiende que el letrado está más
interesado en el juicio civil donde reclamará al
banco una compensación económica para sus
clientes, que en condenar a los autores
materiales.
Espectacular
En cambio, el
abogado del banco, Martín Anzoátegui, solicitó
la pena de 10 años de prisión para Jorge
Pomponi y Rene Riviere, al considerarlos
«organizadores» del delito de «robo
calificado» y «en banda». Para los otros dos
procesados, Norberto García y Antonio
Mandarandoni, el letrado reclamó la pena de
siete años y seis meses de prisión, por la
colaboración prestada en el saqueo a la entidad
ubicada en Callao 1519.
El letrado
calificó el ilícito de «espectacular,
sofisticado e inédito en la historia policial
argentina» y afirmó que se trató de «una
magistral planificación aún en sus mínimos
detalles». Se cree que la estrategia de la
entidad financiera en el juicio civil será
destacar el carácter de «inédito en la
historia» del robo, con el fin de justificar el
modo en que los delincuentes burlaron las medidas
de seguridad de la bóveda.
Comunicaciones
Durante el juicio
se probaron, por ejemplo, comunicaciones ente los
imputados Mandarandoni y Riviere y entre García
y Pomponi, además del alquiler de un local en la
avenida Callao donde se comenzó la construcción
del túnel y el alquiler de un departamento en
Corrientes 1586 que sirvió como base operativa y
desde donde se observaban los movimientos del
banco y el local.
El abogado de los
ahorristas justificó las leves penas pedidas en
que «todos (los imputados) carecían de
antecedentes penales, menos Pomponi». El letrado
afirmó que el hecho de que los acusados no
portaran armas que pudieran causar daños a
terceros hace que mejore su conducta al tiempo
que resaltó «la deficiencia de la seguridad
bancaria demostrada por las pericias», lo cual
hizo, a su entender, que «con habilidad y
paciencia burlaran las escasas defensas del
Banco».
Ambas querellas
coincidieron en que la figura penal que condena
el ilícito debe ser la de «robo en poblado y en
banda», para la que los artículos 163 y 167 del
Código Penal estipulan la pena de 3 a 10 años
de prisión.
El robo ocurrió
el 4 de enero de 1997, y consistió en el asalto
a la bóveda subterránea de la sucursal Callao
del Banco Crédito Argentino mediante la
construcción de un túnel de 6 metros de
profundidad y 40 de longitud que fue realizada
durante un lapso aproximado de cuatro meses.
Muchas de las cajas saqueadas pertenecían a
personajes públicos, entre ellos, Mauro Viale,
el senador Antonio Cafiero y Hugo Sofovich.