La Corte Suprema de Estados Unidos
invalidó la pena de muerte dictada en Texas
contra el cordobés Víctor Hugo Saldaño, luego
que los fiscales reconocieran que su decisión
fue motivada, en parte, por el origen hispano del
detenido. Durante los últimos cuatro años, el
caso de Saldaño atravesó todas las instancias
de apelación que fueron confirmando -una tras
otra, y con la excepción de esta última- la
condena a morir por una inyección letal.La máxima instancia
judicial de Estados Unidos ordenó a los
tribunales texanos convocar a una nueva audiencia
para Saldaño, «a la luz del reconocimiento de
que hubo un error», indicó el tribunal. La
medida fue tomada poco después que la
Procuraduría de Texas hiciera lugar a un pedido
de la Argentina, apoyado por otros países, para
que revisara la condena ante la admisión de los
fiscales de que pidieron su ejecución basados en
su origen hispánico.
Saldaño está
acusado de haber asesinado al comerciante Paul
Ray King el 25 de noviembre de 1995. De acuerdo a
la imputación, esa noche Saldaño y su amigo
mexicano Jorge Chávez entraron a punta de
pistola al almacén de las afueras de Dallas con
la intención de robar. Obligaron a King a subir
al auto de Saldaño y lo llevaron hasta un bosque
cercano. Una vez que le quitaron los 50 dólares
que llevaba en un maletín, le robaron un reloj
de plástico y le dispararon cinco veces.
Vicios
Sin embargo, el
proceso contra Saldaño estuvo viciado desde el
comienzo. Por empezar, los dos policías que lo
interrogaron por primera vez no hablaban español
y Saldaño no entiende el inglés.
La sentencia
contra este argentino nacido en Córdoba hace 30
años tenía como fecha de ejecución el pasado
18 de abril, pero en febrero la Argentina
interpuso un nuevo recurso en favor del
condenado, que en marzo produjo la suspensión de
la condena y la revisión de los hechos. La Corte
Suprema hizo lugar a una de las dos
presentaciones de la defensa de Saldaño e
inició el denominado proceso de sertioratis -de
investigación de los hechos- después que la
Argentina recibió el apoyo, en el proceso de amicus
curiae, de Uruguay, Panamá, Honduras, Chile,
Brasil y Paraguay.
A lo largo del
proceso de apelaciones de cuatro años, incluso
el ex presidente Carlos Menem había pedido la
conmutación de la pena en 1997 a su amigo George
Bush hijo, actual candidato a presidente
norteamericano y, por aquel entonces, gobernador
de Texas. Aunque en ese caso argumentó razones
de «piedad».
El fallo
condenatorio había sido dictado en forma
unánime por un jurado popular de 12 miembros del
tribunal del condado de McKinney, Texas, que
halló a Saldaño culpable de «homicidio capital
agravado por secuestro», por robar y asesinar a
King.
El abogado
defensor estadounidense Stanley Schneider
-contratado por el gobierno argentino- argumentó
ante la Corte Federal que la condena a muerte de
Saldaño se basó en una pericia psicológica
realizada por el profesional filipino Walter
Quijano, quien declaró que el cordobés era
«peligroso por ser hispano». Durante las
audiencias que condujeron a la sentencia a la
pena capital, el jurado había escuchado la
opinión de Quijano, quien argumentó acerca de
la «futura peligrosidad» del acusado -una
circunstancia agravante para la pena capital-
invocando su origen hispano. Los fiscales
reconocieron ahora que fue «un error» haber
utilizado a ese factor como argumento.
En mayo, el estado
de Texas reconoció el «error», admitiendo que
el acusado, aun siendo culpable, merecía «una
nueva audiencia de sentencia». La pertenencia
racial de Saldaño, dijo el psicólogo, «es un
factor de peso en favor de una futura
peligrosidad». Ese fue el punto que la defensa
del argentino esgrimió para apelar la
«injusticia fundamental» del hecho de
«utilizar estereotipos raciales y étnicos para
obtener la aplicación de la pena de muerte».
Cuando las consideraciones de Quijano se hicieron
públicas, el ministro de justicia de Texas, John
Cronyn, afirmó que su estado asumía el
«error» y que se sumaba al pedido de los
abogados de elaborar una nueva sentencia.
Satisfacción
El abogado
defensor cordobés, Carlos Hairabedian, calificó
de «ampliamente satisfactoria» la decisión de
la Corte Suprema de los Estados Unidos de
invalidar la pena de muerte del argentino.
Hairabedian dijo que la decisión del alto
tribunal estadounidense fue «ampliamente
satisfactoria para quienes sostuvimos que la
condena a la pena de muerte tenía un claro
componente discriminatorio».
El penalista
recordó que -junto al abogado Carlos Vega-,
«denunciamos ante la comisión de los Derechos
Humanos» que la condena a muerte estaba
vinculada a su situación de hispano. Hairabedian
dijo que ahora «se inicia un nuevo juicio, con
un nuevo juez y nuevos miembros del jurado», a
partir de la decisión de la Corte Suprema
norteamericana, y calificó como un hecho
«histórico» que se haya dado marcha atrás a
una resolución de un tribunal «como el de
Texas, que tiene la mayor cantidad de ejecutados
en los Estados Unidos».