Santiago (AFP, EFE, Reuters,
ANSA, DPA) - La Corte de Apelaciones de
Santiago confirmó ayer el desafuero de Augusto
Pinochet, quien perdió su inmunidad como senador
vitalicio y quedó al borde de un juicio por más
de un centenar de querellas que lo acusan de
violaciones a los derechos humanos.«Se ha dado lugar al
desafuero por 13 votos contra 9», anunció el
presidente del tribunal Rubén Ballesteros
en el Palacio de los Tribunales. Aunque la
decisión de desaforar al general Pinochet
trascendió el pasado 23 de mayo, cuando lo
aprobó la Corte, el veredicto, inesperado en
Chile hace sólo unos meses y durante el arresto
del general en Londres, sólo fue difundido
oficialmente dos semanas después. La defensa de
Pinochet tiene cinco días de plazo para apelar,
y el desafuero deberá ser ratificado por la
Corte Suprema, algo que podría concretarse a
mediados de julio. El tribunal no ordenó nuevos
exámenes médicos para Pinochet, pedidos por la
defensa, sino que sólo los sugirió y tampoco
prohibió la presentación de nuevos pedidos de
desafuero si éste es rechazado por la Corte
Suprema. Los abogados querellante coincidieron en
manifestar su confianza en que el máximo
tribunal ratificará lo resuelto por la Corte de
Apelaciones, considerando los últimos fallos que
ha dictado en los últimos años en materia de
derechos humanos, al no aplicar la amnistía ni
la prescripción ni la cosa juzgada sino, por el
contrario, investigar hasta el final. El
presidente Ricardo Lagos declinó hacer
comentarios. «Sobre el fallo de la Corte debo
decir que el gobierno respeta y no comenta los
fallos del Poder Judicial», se limitó a decir
el mandatario. En tanto, el Departamento de
Estado estadounidense destacó el «importante
papel» desempeñado por la Justicia de Chile en
el manejo de las denuncias de violaciones a los
derechos humanos presentadas contra Pinochet.
Ante el esperado
aumento de la tensión por el trascendente fallo,
el ministro del Interior, Juan Miguel Insulza,
pidió tanto a partidarios como a detractores
de Pinochet que mantengan la calma.
Contraste
La fundación
Augusto Pinochet anunció que no convocará por
el momento a manifestaciones de adhesión al ex
gobernante. «Esperaremos conocer los fundamentos
del fallo del desafuero y esperaremos hablar con
los abogados» de la defensa, dijo el secretario
de la organización, el general retirado Luis
Cortes Villa. «No queremos intranquilizar a
la gente más de lo que está», agregó.
La reserva de los
simpatizantes del ex presidente de facto
contrastó con las inmediatas manifestaciones de
alegría de los detractores de Pinochet, varios
cientos de los cuales protagonizaron eufóricos
actos en los alrededores de la Corte de
Apelaciones de Santiago. «Parecía increíble,
pero lo logramos», dijo la presidenta de la
Agrupación de Familiares de Detenidos
Desaparecidos Viviana Díaz al conocer el
anuncio oficial.
El desafuero fue
planteado ante la Corte por el juez Juan
Guzmán, para poder interrogar a Pinochet en
el marco de una de las 110 querellas interpuestas
en contra del ex dictador que investiga el caso
de la Caravana de la Muerte, una comitiva militar
que recorrió varias ciudades del país y fusiló
a 74 presos políticos en octubre de 1973, un mes
después del golpe que instauró la dictadura
militar.
Guzmán pidió que
Pinochet fuera privado de su fuero cuando
regresó a Chile tras permanecer 503 días
detenido en Londres, luego de que el gobierno
británico interrumpió el juicio de extradición
del ex dictador a España y lo liberó por
razones humanitarias, el pasado 2 de marzo.
Durante el antejuicio por el desafuero, que se
inició en la Corte el 26 de abril, los siete
abogados que representaron a los familiares de
las víctimas de la Caravana de la Muerte
acusaron a Pinochet de ordenar los fusilamientos.
El abogado Hugo Gutiérrez exhibió en la
tercera audiencia un documento firmado por el ex
auditor del Ejército Gonzalo Urrejola Arrau,
quien sostuvo que autorizó el fusilamiento de un
preso político por orden de Pinochet, días
antes del recorrido de la Caravana.
«Esta ejecución
se efectuó por orden telefónica de Augusto
Pinochet Ugarte», señaló el documento, que el
abogado exhibió ante los jueces el 28 de abril.
El jefe de la caravana, el general retirado Sergio
Arellano Stark, fue arrestado hace 10
meses por disposición del juez Guzmán. El
abogado Alfonso Insunza, que también
intervino en los alegatos por el desafuero,
sostuvo que Arellano Stark recibió órdenes
directas de Pinochet para fusilar a los
prisioneros.