Escribe Claudio
ChiaruttiniEl Banco Central se encuentra
analizando la posibilidad de reducir los
requisitos de capital que deben cumplir las
entidades financieras. Con esto se podría
ampliar la capacidad prestable de todo el sistema
sin tener que recurrir a la apertura o aumento de
capital por parte de las pocas entidades locales
que quedan, en tanto que las internacionales no
deberán solicitar nuevas inyecciones de fondos a
sus casas matrices.
El trabajo del
Banco Central se realiza en paralelo con los
estudios para obtener un crédito del Banco
Mundial presidido por James Wolfensohn con el fin
de reemplazar los encajes o requisitos de
liquidez que deben mantener las entidades que
operan a nivel local en la actualidad. También
se analiza utilizar estos fondos con el fin de
cubrir los requisitos de liquidez que tienen las
entidades financieras por los créditos
entregados a personas o empresas.
Todas las
alternativas poseen un mismo objetivo: liberar
recursos que tienen inmovilizadas las entidades
financieras con el fin de volcarlas al mercado de
crédito.
Sobrecapitalización
La reducción de
los requisitos de capital ayudaría a que las
instituciones, sin emisiones de acciones o
esfuerzo de sus socios, puedan prestar más sin
asfixiar a los socios de la entidad. En la
actualidad, el sistema bancario argentino está
sobrecapitalizado, incluso, los encajes son
mayores a los exigidos por el Banco Central y los
requisitos de liquidez superan, en la mayoría de
los casos, lo que establecen las normas locales e
internacionales.
Fuentes del Banco
Central aseguraron que «el estudio para bajar
los requisitos de capital no tiene plazo de
aplicación ni se han realizados estudios sobre
porcentuales». La causa de la lentitud del
equipo de Pedro Pou es que «el mercado
financiero no se encuentra demandado por empresas
o personas. Hay liquidez más que suficiente como
para poder atender una ola de obras públicas y
privadas o una reactivación de varios puntos del
Producto Bruto Interno», ejemplificó la fuente.
En el sector
privado, la noticia los tomó por sorpresa, no
esperaban esta alternativa por parte de Pedro
Pou. Sin embargo, fue muy bien recibida por las
entidades financieras internacionales que, si se
lleva a la práctica la norma, podría aumentar
sus carteras de créditos sin tener que requerir
más aportes de fondos de las casas matrices.
Estimaciones
privadas aseguran que, por cada punto de
requisitos de capital que se baje, se podrían
ampliar las carteras de créditos en u$s 1.000
millones. En el caso de los requisitos de
liquidez, cada punto equivale a u$s 700 millones.
Si se opta por un crédito del Banco Mundial, la
cifra variaría según el monto de la línea que
se contrate, pero tendría un costo para todo el
sistema privado más alto que cualquiera de las
dos alternativas.
Uno de los
problemas que enfrenta el pedido de un préstamo
al Banco Mundial es quién pagará el crédito.
Los bancos aseguran que cualquier baja de la tasa
que se produzca por el aumento de liquidez será
neutralizada por el costo del crédito
internacional. Si lo paga el Banco Central, se
trataría de un subsidio indirecto a la tasa de
interés. Si se toma de las ganancias que tiene
el BCRA por operaciones con entidades
financieras, se quitarían recursos a una
Tesorería nacional escuálida y necesitada de
fondos.
Alternativas
Desde hace más de
seis meses que el Banco Central se encuentra
buscando alternativas para que los bancos puedan
mantener los actuales grados de seguridad y bajen
sus costos. El objetivo primario es reducir el
costo de los préstamos que se otorgan. Además,
se intenta mejorar los resultados de las
entidades financieras. Según un estudio de la
Asociación de Bancos de la Argentina, basado en
datos del Banco Central, la rentabilidad del
mercado financiero local no llega a 4% sobre el
capital invertido, un tercio de los valores de
los Estados Unidos y un cuarto de las parámetros
para la banca europea.
La necesidad de
aumentar los capitales según ampliaba la cartera
de crédito fue uno de los argumentos más usados
por los inversores locales para vender sus
bancos. Actualmente, el sistema financiero
dispone, de inmediato, de u$s 28.000 millones, lo
que implica 34% de los depósitos totales del
sistema. Las exigencias de capital requeridas por
el BCRA es de 11,5%, casi 350 puntos básicos por
arriba de 8% que exigen las normas del Banco de
Basilea. En junio del año pasado, el sistema
alcanzó a superar en 52% en exceso la
integración de capitales mínimos.