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Edición 2944 - Viernes 21 de Noviembre de 2008
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Buenos Aires se conmovió el año pasado con la visita de GREGORY HOPKINS dirigiendo a THE GREAT VOICES OF GOSPEL, uno de los Coros Gospel más importante de Estados Unidos.

La breve gira, que debido a compromisos internacionales pudo realizar el Coro, alcanzó para que Chile, Uruguay y fundamentalmente Argentina pudieran asombrarse y disfrutar con la espiritualidad y emoción que trasmite el Gospel, género musical ancestral y universal que inunda el corazón de quien lo escucha.

En Buenos Aires, tres (3) funciones agotadas en el Luna Park, marcaron al público para siempre, público que después de dos horas de canciones ovacionó y obligo a GREGORY HOPKINS y su Coro a realizar bises por más de media hora.

Agosto y Septiembre son los meses elegidos este año para el regreso siempre esperado de este extraordinario artista, y GREGORY HOPKINS nos sorprende una vez más trayendo a THE GREAT VOICES OF GOSPEL, un extraordinario ensamble vocal que una vez por año deja el Harlem para hacer vibrar a toda Sudamérica.

Previo a su salida desde Estados Unidos, GREGORY HOPKINS será uno de los directores del Congreso Nacional de Coros Gospel que se realizará entre el 4 y el 8 de Agosto en Nueva York.

El programa de este año para Sudamérica incluye los grandes clásicos del Negro Spiritual y del Gospel, y festejando su cuarto año consecutivo de gira por Argentina, THE GREAT VOICES OF GOSPEL han preparado un repertorio excepcional que recorrerá con su vibrante estilo desde Handel hasta Los Beatles.

• Gregory Hopkins (Director)

Gregory Hopkins, tenor, cursó en el Temple University y el Curtis Institute of Music de Filadelfia, su ciudad natal. Obtuvo, entre otros, los primeros premios en los concursos de canto “Verdi” e Internacional de Mantua.

Cantó el Réquiem, eI Vespri Siciliani de Verdi, la 9na. Sinfonía de Beethoven con The Baltimore Sinphony entre otras orquestas, en Madison, Alaska, New York, Chicago, Honolulu (Hawai), etc.

Otras performances operísticas incluyen: La donna del lago (Arizona Opera), Turandot (New York City Opera), Tremonisha (Birmingham Opera), Idomeneo (Ginebra, Suiza), La Traviata, Nabucco, Madame Butterfly, Aída (Opera Ebony).

Cantó también de Undine Moore, “Escenas en la vida de un mártir” con la Philadelphia Orchestra y Baltimore Simphony. Y recientemente, Carmina Burana con la Colorado Simphony.

Participó en la grabación de Mañana azul y Absorto en las estrellas de Kurt Weill, y en una colección de Negro Spirituals para Nexos Records.

Además de ejercer como ministro de música de la Convent Avenue Baptist Church, es profesor de canto en la Universidad Morgan (Baltimore, Maryland).

• Great Voices of Gospel, Inspirational Ensemble

Fue fundado en 1982 por Juanita David, bajo la guía pastoral del Reverendo M. L. Wilson, constituyendo un paso intermedio entre el coro juvenil y los coros de adultos. Es vocacional, y se compone de aproximadamente veinticinco integrantes. Su director es el ministro de música Gregory Hopkins.

El coro canta regularmente en los servicios religiosos y en audiciones radiales.
Ha actuado en las más importantes salas de concierto e iglesias de New York, incluyendo el Carnegie Hall, el Jacob Javits Convention Center, y la Catedral de St. Paul.
Su repertorio abarca desde Haendel hasta el Negro Spirituals, Gospel y jazz sacro.

Los Negro Spirituals son canciones religiosas originarias del sur americano, derivan de experiencias en comunidades rurales y de la vida de los esclavos en las plantaciones, donde se cantaba el Negro Spiritual que reflejaba las duras condiciones de esa época.

Tiene una cadencia lenta, intensa y melancólica, su carácter es primario y ancestral, y las letras basadas en temas del Antiguo y Nuevo Testamento mezclaban su nueva fe, su pesar, su humor y también los mensajes cifrados de intrigas, escapes y motines.

Es un producto de las primeras generaciones de esclavos nacidos en suelo americano. Su desarrollo en el tiempo va del fin del período colonial a la Guerra Civil Norteamericana y reconocen como un punto de origen los himnos de las iglesias Protestantes de los blancos. La canción/ himno es un elemento central de las ceremonias protestantes de blancos y negros, donde estos asistían a servicios religiosos promovidos o tolerados por los blancos según los casos, o celebrados clandestinamente donde la tradición musical de los himnos protestantes se empieza a llenar de otras armonías, basadas en ritmos, golpes de palmas o de pies en el piso, gritos e improvisaciones, avanzando en una dirección de raíz netamente africana.

Para los negros americanos de los siglos XVIII y XIX, en su gran mayoría esclavos analfabetos, estas canciones creadas colectivamente, reformuladas una y otra vez en el proceso de transmisión, era un recurso para recuperar y mantener la memoria del continente perdido, pero era, por sobre todo, la forma de comunicación, la manera fluida de intentar fijar historias, mitos y leyendas. También reflejan el esfuerzo de “cristianizar” sus prácticas rituales ancestrales a modo de inserción en el nuevo contexto cultural.

Para quienes toda posesión es básicamente negada, una tradición musical, no material, se convierte en el modo de transmitir y conservar contenidos, aunque de forma inestable y precaria. Así deviene la forma cultural por excelencia de los negros de Estados Unidos.

En el sur, la esclavitud no se abolió hasta fines de la Guerra de Secesión (1865), la agricultura de mano de obra intensiva ocupaba un lugar central en la economía del sur, y en el norte, en cambio, aunque la fecha no es la misma de estado a estado, en 1824 ya no quedaban estados esclavistas. Todo esto origina una clara diferenciación en la experiencia vital de los negros en ambos contextos. A partir del fin de la Guerra Civil, en el período llamado de Reconstrucción, los negros americanos van ganando acceso a mejores oportunidades y a una educación, comienza también un fenómeno migratorio hacia las ciudades del norte, proceso que se intensifica con la instauración de la segregación formal en los estados del sur hacia el fin de siglo.

La música Gospel, también religiosa (Gospel es Evangelio en inglés), refleja la experiencia de los negros en las ciudades del norte. El Gospel es un producto de las primeras décadas del siglo XX, del período de conformación de las ciudades modernas. La velocidad y el clamor urbano se refleja en su ritmo sincopado, y aunque deriva del Spiritual y de otras formas musicales del siglo XIX, es por 1900 que toma forma y empieza a ganarse un lugar en las iglesias Pentecostales.

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